CORALMYN® faboterápico polivalente anticoral, indicado para el tratamiento del envenenamiento por mordedura de:
Micrurus sp. (coral, coralillo de Sonora, coral anillado, coral de cánulos, coral punteado, etcétera).
CORALMYN® son los fragmentos F(ab)2 y Fab de la inmunoglobulina G (IgG) y no contiene albúmina.
La presencia de uno o más de los siguientes síntomas o signos:
• Huellas de colmillos.
• Dolor y edema de intensidad variable en el sitio de la mordedura.
• Astenia, adinamia.
• Oftalmoplejía, visión borrosa.
• Ptosis palpebral.
• Datos de insuficiencia respiratoria de grado diverso.
Y otros más, denota la existencia de una intoxicación por mordedura de coral o coralillo, se recomienda iniciar la administración de CORALMYN®.
La vía de administración ideal, es la intravenosa por venoclisis, diluyendo la dosis al administrar en solución salina isotónica a 0.9%. Se puede aplicar lentamente por vía endovenosa directa cuando no sea posible hacer la dilución en la solución salina isotónica.
La vía intramuscular se puede emplear en caso de no poder canalizar la vena, pero se reduce la efectividad.
La dosis en niños, tiende a ser mayor, debido a que la concentración del veneno es más elevada por kilogramo de peso corporal o m² de superficie corporal. El envenenamiento por mordedura de coral o coralillo es una emergencia, por ello, el paciente debe ser manejado en un medio hospitalario, aunque se hubiere administrado previamente el producto.
El paciente recién mordido, que tenga huellas de colmillos y sin síntomas, deberá ser observado por lo menos 15 horas, tranquilizarlo, canalizarlo para administración de solución salina isotónica, entablillar o inmovilizar mediante un cabestrillo la extremidad afectada para disminuir la diseminación del veneno, ya que las contracciones musculares en la extremidad afectada con movimiento libre permiten su mayor difusión a través de la circulación general. Ante la menor manifestación de intoxicación se deberá iniciar la administración de CORALMYN®.
No deberá aplicarse torniquete en la extremidad mordida, no succionar o hacer cortes sobre el área mordida, estas maniobras no sirven de nada y pueden causar infecciones secundarias, agravar el edema, acentuar la hipoxia tisular y ocasionar necrosis.
Se debe retirar cualquier clase de anillo, pulsera, así como prendas ajustadas que puedan interrumpir la circulación sanguínea, ya que acentúan el edema.
Si el paciente tiene un torniquete, éste debe retirarse lentamente, aflojando en forma progresiva mientras se administra CORALMYN®.
CORALMYN® es el tratamiento específico, la terapia de sostén debe ser empleada como apoyo ventilatorio, hidratación parenteral, antimicrobianos, toxoide tetánico y analgésicos. Evitar los analgésicos que depriman el centro respiratorio porque acentúan los efectos depresores sobre la respiración que causa el veneno del coral o coralillo.
Entre más temprano se aplique CORALMYN®, mejor será el resultado.
Aun cuando el paciente sea atendido tardíamente, es útil la aplicación de CORALMYN®, para neutralizar las fracciones activas del veneno.
No está preestablecido un límite máximo de dosis, se deberán aplicar las necesarias para neutralizar el veneno.
No administrar por vía bucal, líquidos o alimentos, existe riesgo de asfixia por broncoaspiración, principalmente en pacientes con grado de intoxicación moderado y severo.